Ella lleva una bolsa de paja , tiene tres flores en un costado , se la distingue de lejos , lo salvaje hace que el cabello negro coquetee con el viento y se entable una conversación de lo mucho que se necesitan , cuando ella pasa , pasa todo por un momento y luego no pasa nada.
Él lleva una maleta negra, está llena de parches , como él , lo dorado del cabello lo hace cubrirse de un halo terso pero fuerte , y los pasos se le cruzan , apenas se le distinguen los pies , es como si necesitara llegar pronto . A donde sea.
Ella camina dejando una estela de dureza, su ceño está apretado, para evitar que alguien entre en su cabeza , sus brazos son largos , se estiran y se escogen a la par que las piernas se mueven a veces con firmeza y otras pegando brinquitos como si el suelo estuviese en llamas.
Él deja la vida atrás , quiere escaparse de algo , como si tuviera un fantasma que lo amedrenta , como si algo estuviese cerca de tragárselo , Él escapa , se parece mucho a la brisa , de pronto se acelera y se percibe y otras veces apenas se lo siente, muestra un antifaz , sonríe a medias pero eso no le pertenece , la tristeza si , no quiere que sepan de él.
Ella va cargando detrás de si mucho camino, Él también, Ella no busca nada tiene novio, Él busca y no encuentra, tiene novia.
Unas escaleras y una puerta grande se le presentan a Ella a su derecha, Él va directo a aquella sala, ninguno sabe, ninguno busca , los dos entran.
Ella se quita los lentes, sin ellos apenas ve, Él hace lo mismo , dice que no quiere ver , y sin embargo , se vieron ya.
Ella ciñe el rostro con más fuerza, parece que Él quiere entrar.
Él camina aún más rápido, ella lo quiere tragar.
Apenas todo termina, ambos recortan un espacio y un tiempo individual , procuran tener rutas paralelas que no se crucen.
Ella llegó un viernes y en silencio lloró cerrando una puerta.
El llegó un lunes silencioso como siempre, pensando como siempre , en que terminó todo como siempre...
Los días pasaron, los lentes ya no eran necesarios , en su ceguera se miraban y una tarde , sin palabras , ella por su camino y él por el suyo , llegan al “lugar de encuentro” , no buscaban nada , pero se encontraron .
Ella se fundió en los labios y la saliva cálida de Él, que de improviso la tomó para no soltarla .
Ella tiene el ceño liso.
Él camina despacio.
viernes, 15 de junio de 2007
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1 comentario:
Te felicito por tus escritos son muy cheveres... te invito a que compartas mi espacio
http://martinojml.blogspot.com/
te lo agradecere mucho!!!
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